Aspectos Generales del Plan de Obras del Teatro Colón

El Teatro Colón es una pieza clave de la cultura argentina, ya que promueve y proyecta la identidad nacional a escala mundial. Su renombre está definido por sus insuperables condiciones acústicas, su imponente arquitectura, la amplitud y belleza de su sala, su trayectoria y la capacidad artesanal de sus artistas para la producción de espectáculos.
Fue proyectado por el arquitecto F. Tamburini, proseguido por su discípulo, el arquitecto Víctor Meano, y concluido por el belga Jules Dormal. Como resultado de esta colaboración, el país cuenta con una joya arquitectónica del más alto valor. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1989.

Los más prestigiosos músicos, cantantes, regisseurs, bailarines y escenógrafos han actuado en este recinto. Entre ellos podemos citar a Toscanini, Stravinsky, Arturo Rubinstein, Nijinsky, Nureyev, Plissetskaia, Fonteyn, B. Gigli, Renata Paccini, María Callas, Luciano Pavarotti y Plácido Domingo.

El Teatro Colón fue inaugurado en 1908, tras 18 años de construcción.

En la década del 30 se le hizo una ampliación bajo plaza para dotarlo de un taller de escenografía, conectado por un túnel y un montacargas directamente al escenario.

Treinta años después, el Arq. Mario R. Alvarez lo amplía nuevamente, bajo la plaza y bajo la calle Cerrito, con lo cual se incorporan aproximadamente 20.000 m2 nuevos destinados a salas de ensayo, talleres de producción y áreas administrativas, entre otros usos.

Por su temática, el Teatro Colón comprende diferentes áreas:

-El edificio histórico.
-La plaza y el entorno urbano.
-La caja escénica.
-Los subsuelos técnicos.

A lo largo de los 100 años transcurridos desde su inauguración, el edificio ha sufrido el deterioro lógico, producto de la falta de mantenimiento e inversión, y el desgaste propio de sus materiales por el paso del tiempo.
Actualmente el Teatro Colón se encuentra en las últimas etapas de un profundo proceso de restauración consertiva y modernización tecnológica, que le devolverá el brillo original de sus años de esplendor.

Grandes teatros líricos del mundo como el Bolshoi de Moscú, La Scala de Milán, la Opera de París y el Metropolitan de Nueva York, después de un siglo, necesitaron ser restaurados para mantener su calidad. Al igual que ellos, el Teatro Colón también necesitaba una puesta en valor.

Hace tres años que el Teatro Colón permanece cerrado, debido al Plan de Obras que se está llevando a cabo. En un comienzo, se implementó el llamado Master Plan, que propuso intervenir sólo el 60% del edificio, y cuya culminación estaba prevista para 2008.

Ese año, a pocos días de la asunción del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Ing. Mauricio Macri, se toma la decisión de otorgarles prioridad a las obras del Colón y se reformula dicho plan, estableciendo como objetivo la recuperación de la totalidad del edificio, es decir, abarcando un total 58.000 m2.

El desafío fue tan grande como el prestigio del Teatro Colón. El objetivo de esta nueva etapa se centró en aplicar un método de gestión que permitiese alinear a todos los actores involucrados en esta gran obra de restauración y actualización tecnológica.

En función de esto se convocó, mediante una licitación internacional, a firmas consultoras especializadas en conducción, planificación, organización y programación, para hacer las obras en plazos y lograr los resultados esperados. La firma ganadora tomó a su cargo el gerenciamiento del Plan de Obras.

La clave fue integrar al equipo técnico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con años de experiencia y profundo conocimiento de cada área, con los contratistas y con la empresa gerenciadora. Cada uno cumpliendo su rol y sumando todos al objetivo común.

Actualmente se trabaja en un único objetivo: la puesta en valor del 100% del Teatro Colón. Un proyecto que se divide en 60 subproyectos, los que se desarrollan coordinadamente mediante un plan de trabajo, de manera que cada etapa se acople con la siguiente y se realice en tiempo y forma.

Hoy por hoy trabajan en las obras más de 500 operarios y expertos. Todas las áreas principales del Teatro Colón serán terminadas antes de su reapertura en mayo de 2010, mientras que las llamadas “obras complementarias” serán entregadas en 2011.

Criterios de la intervención.

El teatro es un enorme volumen, monumental, constituido en primer lugar por la sala y la torre escénica; luego hay un segundo volumen más bajo, sobre la calle Libertad, que está formado por el gran Foyer, el Salón Dorado y el Salón de los Bustos. A esto se le agrega un tercer volumen que envuelve la torre escénica y la sala; en él se encuentran los camarines y los locales de apoyo.

Se estableció un mecanismo de intervención que contempla las normas internacionales en materia de conservación de un monumento histórico, conjugándolas con todas las acciones necesarias de actualización tecnológica. La tarea de restauración se entiende no como un retrotraer el edificio a su estado inicial, sino aplicando el concepto de la restauración conservativa y realizando acciones de actualización técnica, que son necesarias para que el monumento siga siendo lo que esencialmente fue, con su historia transcurrida, y para que continúe siendo apto para la función para la cual fue creado: ser un teatro lírico.