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El Blog del Ing. Rafael Sánchez Quintana

24-07-2009

Preservación de la Acústica del Teatro Colón

Por Ing. Rafael Sánchez Quintana

Entre las salas excepcionales por su acústica, sin duda el Teatro Colón figura en un lugar sobresaliente. Basta consultar a los músicos y melómanos que hayan podido comparar su acústica con la de otros auditorios y teatros líricos. Para no sobreabundar en referencias, citaremos aquí dos importantes trabajos de evaluación acústica, que incluyen a las principales salas del mundo.

El primer trabajo es un estudio realizado por Leo Berane y Takayuki Hidaka, y publicado en el Journal of the Acoustical Society of America en el año 2000, a partir de una encuesta sobre la calidad acústica de los principales teatros líricos del mundo, a la que respondieron destacados directores de orquesta. En esa encuesta, el Teatro Colón figuró en el lugar más destacado; este trabajo puso en evidencia numérica lo que, entre los músicos, era un hecho aceptado: el Teatro Colón es el mejor teatro para ópera del mundo.

Pero aquí no concluye el análisis de la calidad acústica del Colón. En un notable artículo  -publicado en Acta Acústica Europea, en el año 2003- en el que se analizan los mejores 58 auditorios para música sinfónica, a partir de encuestas a músicos y especialistas (el primer estudio se ocupaba de los teatros para ópera), Leo Beranek establece el siguiente orden de calidad acústica:

1º La sala del Grosser Musikvereinssaal de Viena.
2º La Symphony Hall de Boston.
3º El Teatro Colón de Buenos Aires.

Es decir que el Teatro Colón no sólo ocupa el primer lugar como teatro para ópera, sino además como auditorio para música sinfónica (modalidad para la cual no fue concebido originalmente); sólo es superado por dos salas construidas específicamente para ese fin: las de Viena y Boston. Y queda por encima de auditorios célebres por su acústica, tales como el Kontzerthaus de Berlín, el Concertgebouw de Amsterdam, el Carnegie Hall de New York, la Philharmonie de Berlín, la Salle Pléyel de París, el Gewandhaus de Leipzig, el Royal Festival Hall de Londres y muchos otros.

En definitiva, el Teatro Colón ocupa un lugar único entre las salas para música del mundo. Y ese lugar de preeminencia se debe, entre otras razones, a su excepcional acústica.

Beranek es uno de los más destacados investigadores contemporáneos en acústica arquitectónica, e Hidaka dirige un estudio de investigaciones acústicas que lleva su nombre.

Con todos estos antecedentes, poner en valor el Teatro significaba conservar sus atributos fundamentales, y por ello se diseñó una estrategia de preservación de la calidad acústica, que consistió, en primer lugar, en realizar mediciones acústicas completas en la Sala del Teatro, a fin de determinar sus parámetros, antes de la realización de las tareas de puesta en valor, de forma que una vez finalizadas estas tareas, se pudiera  comprobar, repitiendo esas mediciones y comparándolas con las anteriores, que los parámetros objetivos han permanecido sin variantes.

Las mediciones de la Sala antes del desarme se realizaron de acuerdo con la Norma ISO 3382; esta Norma Internacional contempla diversos tipos de medición y enumera las mismas de acuerdo con las técnicas actuales, fija las condiciones para realizarlas, el tipo de instrumental a utilizar y la cantidad de ensayos en función del volumen de la sala a evaluar.

Dada la importancia de estas mediciones y de su correcta realización, se consideró adecuado que ellas fuesen certificadas por el Instituto IRAM, ya que ello ofrece las garantías necesarias y suficientes para demostrar la seriedad de la tarea, y deja claro, además, que para realizarlas se han seguido en todas sus partes las indicaciones de  la Norma ISO.

En la etapa de desarme de la Sala, a fin de poder reemplazar los elementos que el tiempo ha deteriorado, por ejemplo cortinados, tapizados de butacas, sillas de palcos, etc., se consideró conveniente hacerlo de una forma planeada previamente, realizando mediciones en cada etapa en que se retiraban estos elementos para su reemplazo. De esta forma, al reponer estos elementos con el análisis de la medición correspondiente, en la etapa de armado se podría identificar si el mismo se apartaba de las condiciones  originales, pudiendo actuarse para corregirlo sin esperar el resultado final.

Además, antes de introducir estos elementos de reemplazo, ellos debían cumplir con los ensayos de laboratorio que demostrasen que tenían condiciones similares a los elementos originales; estos ensayos se debían realizar de acuerdo con la Norma IRAM 4065 (ISO 354). Se encomendó la realización de estas mediciones al Laboratorio de Acústica y Luminotecnia del Centro de Investigaciones Científicas de La Provincia de Buenos Aires.

Dado que las mediciones originales en la Sala y las mediciones a realizar en cada etapa de desarme, que también deben repetirse en la de armado, requieren instrumentos y elementos de características especiales que exige la norma ISO, así como personal entrenado que colabore en las mismas, se le solicitó colaboración al Instituto Argentino de Acústica, Electroacústica y Areas vinculadas (IADAE), a fin de poder contar con su personal y con los elementos necesarios para estas mediciones.

Todas estas acciones y la estrategia aquí mencionada han sido desarrolladas para preservar, de acuerdo con las técnicas actuales, la acústica del Teatro Colón, basada en las mediciones objetivas realizadas en el momento del cierre de la Sala, avalando estos resultados con la presencia y la actuación de las instituciones participantes, las cuales han mostrado la voluntad mancomunada de conservar en todas sus partes los tan apreciados parámetros acústicos del Teatro Colón.